


MINERALES Y FERTILIDAD FEMENINA SALUD FEMENINA
August 12, 2025
OBJETIVO DEL ESTUDIO:
Revisión narrativa que tuvo como objetivo dilucidar los impactos de los minerales en aspectos clave del sistema reproductivo: regulación hormonal, función ovárica y ovulación, salud endometrial y estrés oxidativo.
Este análisis integral no solo mejora nuestro conocimiento sobre la salud reproductiva, sino que también ofrece a los médicos información valiosa sobre posibles estrategias terapéuticas y la ingesta recomendada de minerales para promover el bienestar reproductivo femenino, considerando el ciclo menstrual.
Los autores se centraron en los minerales individuales y sus distintas funciones en la regulación hormonal, la ovulación, el estrés oxidativo y la salud del endometrio durante todo el ciclo menstrual.
INTRODUCCIÓN:
La reproducción humana está regulada por hormonas, que guían los procesos desde el inicio de los ciclos menstruales durante la pubertad hasta la complejidad de la ovulación, la implantación y la gestación.
El hierro (Fe) es esencial para el ciclo menstrual, y su deficiencia provoca desequilibrios hormonales y anemia que afectan el flujo sanguíneo a los ovarios y la regularidad de la ovulación.
Durante la fase folicular y la ovulación, el selenio (Se), el calcio (Ca) y el zinc (Zn) desempeñan papeles fundamentales.
El Ca es fundamental para la regulación de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH), la activación de los ovocitos y el desarrollo cigótico, y también modula los segundos mensajeros vitales para la fusión de los espermatozoides.
El Zn ayuda a la síntesis de hormonas al influir en la síntesis de LH, FSH y esteroides y, junto con el Se, protege al ovocito del daño de las especies reactivas de oxígeno (ROS).
En la fase lútea, el Ca, Zn, Fe y magnesio (Mg) apoyan colectivamente la función endometrial. El Ca, depositado en el lugar de implantación del embrión, controla la receptividad endometrial. Deficiencias en el hierro y el zinc pueden perjudicar esta receptividad y dificultar la implantación embrionaria.
El magnesio, al relajar el músculo liso, puede influir en la menstruación retrógrada y reducir el factor de crecimiento endotelial vascular, lo que ofrece beneficios potenciales para afecciones como la endometriosis.
Tanto el yodo (1) como el Se, por sus vínculos con las hormonas tiroideas, son vitales durante todo el ciclo menstrual. Sus deficiencias pueden alterar el equilibrio hormonal, la salud endometrial, el desarrollo de los folículos y la fertilidad general.
LH: Hormona leutinizante, por siglas en inglés. FSH: Hormona foliculoestimulante, por siglas en inglés.
02 | GASTROINTESTINAL

Figura 1. Los minerales y su influencia en la regulación hormonal, la función ovárica y el endometrio a lo largo del ciclo menstrual. El gráfico (a) ilustra las fluctuaciones hormonales durante el ciclo menstrual, la secuencia de imágenes (b) representa la progresión del desarrollo de los folículos ováricos y la ilustración (c) muestra los cambios correspondientes en el grosor del endometrio. En la subfigura a, los distintos colores representan los niveles variables de hormonas específicas a lo largo del ciclo menstrual: negro para la GnRH, azul para el estrógeno, naranja para la progesterona, rojo para la hormona luteinizante (LH) y verde para la hormona foliculoestimulante (FSH), cada una de las cuales alcanza su máximo en distintos momentos para regular el ciclo.
CONCLUSIONES:
Sobre la base de esta revisión exhaustiva del papel de los minerales en la fertilidad femenina, ha quedado muy claro que cada mineral examinado (zinc, magnesio, calcio, yodo, selenio, hierro, cobre (Cu) y manganeso (Mn)) desempeña un papel importante en los procesos biológicos que sustentan la salud reproductiva femenina.
Garantizar la salud óptima de los órganos reproductores femeninos requiere una cuidadosa regulación de la homeostasis mineral.
Una deficiencia de zinc puede manifestarse en alteraciones de la foliculogénesis e irregularidades menstruales.
La hipomagnesemia puede aumentar el estrés oxidativo y afectar la viabilidad de los ovocitos y la funcionalidad endometrial.
Los desequilibrios en la homeostasis del calcio (ya sea hipocalcemia o hipercalcemia) pueden obstaculizar el desarrollo de los gametos y cigotos, lo que enfatiza la necesidad de una ingesta equilibrada de calcio durante las fases folicular y ovulatoria.
La participación crítica del yodo en la síntesis de tiroxina y el consiguiente impacto sobre las hormonas reproductivas implica su deficiencia en la anovulación y las alteraciones cíclicas.
La deficiencia de selenio puede provocar alteraciones menstruales y ovulatorias.
La deficiencia de hierro puede provocar anomalías menstruales y afectar la calidad de las células de los gametos, mientras que el exceso de hierro se asocia con afecciones inflamatorias como la endometriosis.
El cobre es beneficioso como cofactor antioxidante crucial para el mantenimiento de los ovocitos, pero el exceso de cobre puede desencadenar estrés oxidativo.
En conjunto, estos conocimientos subrayan el imperativo de que los médicos recomienden suplementos minerales con precisión, adaptados a los perfiles de salud individuales, patrones dietéticos y aspiraciones reproductivas, para fomentar un bienestar reproductivo óptimo.
Referencias
Kapper, C.; Oppelt, P.; Ganhör, C.; Gyunesh, A.A.; Arbeithuber, B.; Stelzl, P.; Rezk-üreder, M. Minerals and the Menstrual Cycle: Impacts on Ovulation and Endometrial Health. Nutrients 2024, 16, 1008. https://doi.org/10.3390/nu16071008