POTENTE SINERGIA DE LGG® + BB12® COMO PROBIOTICOTERAPIA
GASTROENTEROLOGÍA PROBIOTICOS
September 2, 2025
Los probióticos poseen varios efectos beneficiosos demostrados sobre la salud humana a lo largo de toda la vida desde el nacimiento. Estos efectos incluyen: mantener el desarrollo saludable de la microbiota intestinal, corregir las alteraciones observadas en las enfermedades inflamatorias intestinales y contrarrestar los cambios en la microbiota que preceden a estos trastornos.1,2
La mayoría de estudios y aplicaciones clínicas de los probióticos se han relacionado con el manejo de infecciones gastrointestinales (GI) causadas por microorganismos patógenos sobre anomalías inflamatorias de la microbiota. 3


Combinación sinérgica de LGG®+BB12®
Las combinaciones de probióticos pueden tener efectos aditivos y sinérgicos; dos cepas particulares en combinación, Lactobacillus rhamnosus GG (LGG®) y Bifidobacterium lactis (BB12®), han sido evaluadas como efectivas en diferentes tipos de gastroenteritis. Más aún,la presencia de LGG® mejora significativamente la adhesión de BB12®, y esta combinación ha demostrado incluso eficacia en el manejo de condiciones como la enfermedad diarreica aguda (EDA).2
Estudios preclínicos han demostrado que tanto LGG® como BB12® se unen de manera importante a la mucosa de todo el tracto GI analizado (desde el duodeno hasta el colon descendente); en general, la presencia de la otra cepa probiótica incrementó los porcentajes de adhesión de ambas cepas, principalmente en intestino grueso (ver Figura). Asimismo, la combinación sinérgica redujo la adhesión patógena en todas las mucosas analizadas en el estudio (especies inhibidas: E. coli, C. difficile y S. enterica).4
Algunos estudios destacados de la combinación LGG®+BB12® han mostrado además que:
LGG® posee una alta adherencia a la mucosa gastrointestinal, propiedad vital que contribuye a inhibir, desplazar y competir con la adhesión de patógenos a la mucosa.3
LGG® aumentó significativamente la respuesta inmune humoral a la enteritis por rotavirus; además, la adhesión de BB12® mejoró en presencia de LGG® en niños sanos y durante episodios de diarrea, lo que reafirma que la acción de los dos probióticos resulta ser sinérgica.1 Un estudio que evaluó el uso de LGG®+BB12® en niños con desnutrición aguda severa y disbiosis de la microbiota, demostró que la combinación sinérgica aumentó el número de especies de probióticos observadas en heces posterior al tratamiento, y redujo sustancialmente la incidencia acumulada de diarrea durante el periodo de seguimiento.5
Referencias
- Cruchet S, Furnes R, Maruy A, et al. The Use of Probiotics in Pediatric Gastroenterology: A Review of the Literature and Recommendations by Latin-American Experts. Pediatr Drugs. 201 Salminen S, Dvm YB, de Vos W. Intestinal colonisation, microbiota and future probiotics? Asia Pac J Clin Nutr. 2006;15(4):558-56
- Salminen S, Dvm YB, de Vos W. Intestinal colonisation, microbiota and future probiotics? Asia Pac J Clin Nutr. 2006;15(4):558-562.
- Collado MC, Jalonen L, Meriluoto J, Salminen S. Protection mechanism of probiotic combination against human pathogens: in vitro adhesion to human intestinal mucus. Asia Pac J Clin Nutr. 2006;15(4):570-575.
- Collado MC, Grzeskowiak Ł, Salminen S. Probiotic Strains and Their Combination Inhibit In Vitro Adhesion of Pathogens to Pig Intestinal Mucosa. Curr Microbiol. 2007;55(3):260-265. doi:10.1007/s00284-007-0144-8
- Castro-Mejía JL, O’Ferrall S, Krych Ł, et al. Restitution of gut microbiota in Ugandan children administered with probiotics ( Lactobacillus rhamnosus GG and Bifidobacterium animalis subsp. lactis BB-12) during treatment for severe acute malnutrition. Gut Microbes. 2020;11(4):855-867. doi:10.1080/19490976.2020.1712982
Sinergia Probiótica: Más Allá del Microbioma
GASTROENTEROLOGÍA PROBIOTICOS
August 12, 2025
Recomendaciones del Grupo de Interés Especial en Microbiota Intestinal de la European Society for Paediatric Gastroenterology, Hepatology and Nutrition (ESPGHAN) de 2023, sobre el uso de probióticos para el manejo de trastornos gastrointestinales (TGI) pediátricos.
De acuerdo con las nuevas recomendaciones de la ESPGHAN, sobre el uso de probióticos en el tratamiento de TGI pediátricos, se han resaltado directrices específicas referentes a BB-12® bifidobacterium animalis subsp. lactis / LGG® Lactobacillus rhamnosus en comparación con Bacillus clausii (B. clausii):1

- Varios estudios han demostrado la eficacia de LGG® para reducir la duración de la diarrea viral aguda y la diarrea infecciosa aguda.2
- Se ha demostrado que LGG® disminuye la duración de la hospitalización, tanto en niños eutróficos como con desnutrición severa.2
- LGG® también se ha asociado con una reducción significativa en la excreción de rotavirus.2
Referencias
1.Szajewska H, Berni Canani R, Domellöf M, et al. Probiotics for the Management of Pediatric Gastrointestinal Disorders: Position Paper of the ESPGHAN Special Interest Group on Gut Microbiota and Modifications. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2023;76(2):232-247. doi:10.1097/MPG.0000000000003633
2.Cruchet S, Furnes R, Maruy A, et al. The Use of Probiotics in Pediatric Gastroenterology: A Review of the Literature and Recommendations by Latin-American Experts. Pediatr Drugs. 2015;17(3):199-216. doi:10.1007/s40272-015-0124-6
Todo lo que necesitas saber sobre los probióticos y su impacto en la salud
GASTROENTEROLOGÍA PROBIOTICOS
May 29, 2025
El término probiótico data desde inicios del siglo XX con los postulados de Elie Metchnikoff, quien concluyó que la ingesta de productos lácteos fermentados tenía un efecto positivo sobre la microbiota que habitaba en el tracto gastrointestinal de las personas que los consumían, teniendo un impacto favorable en la salud humana. Desde entonces, los científicos estudian las distintas funciones de los organismos que constituyen la flora normal del intestino. Las bacterias que habitan el intestino actúan como un mecanismo de control para prevenir el sobrecrecimiento de patógenos, formando una barrera natural que protege contra las infecciones. En ciertas circunstancias este equilibrio se afecta por el uso de antibióticos, cambios de alimentación, estrés, etc., que aumentan la susceptibilidad a la infección1.
Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS), como la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentos (FAO) han resaltado la evidencia científica que avala el potencial de los probióticos para proporcionar beneficios en la salud y la seguridad de algunas cepas específicas para uso humano. Así mismo, se indica que personas por demás sanas pueden tomar probióticos, como medio de prevenir ciertas enfermedades y modular la inmunidad del huésped2.
Las bacterias, como parte de la microbiota del ser humano, desempeñan acciones positivas de protección, regulación, fermentación y descomposición del material alimenticio consumido. Por estas razones, los probióticos se comercializan como cultivos microbianos, congelados y deshidratados. Para poder usar un probiótico como un producto farmacéutico, éste debe cumplir con algunas condiciones de estabilidad durante el proceso de producción, comercialización y distribución. Estas características las poseen, principalmente las bacterias de los géneros Lactobacillus, Bifidobacterium (ambas productoras de ácido láctico) y los enterococos; aunque también se utilizan hongos como el Saccharomyces cerevisiae y algunas especies de E. coli y Bacillus3.
Los beneficios de los probióticos se pueden observar en las diferentes etapas fisiológicas del ser humano, siendo específicos de acuerdo con la cepa y dosis. Las diferencias halladas entre las cepas son de gran utilidad para potenciar sus beneficios sobre algunas condiciones o signos específicos de una enfermedad o de un proceso fisiológico, tales como la diarrea persistente en niños o la diarrea asociada al uso de antibióticos, su capacidad para modular la respuesta inmune no solo a nivel de la mucosa intestinal, sino también a nivel sistémico, la prevención y/o tratamiento de alergias, enfermedades inflamatorias intestinales, estreñimiento, metabolismo de lípidos, etc.4.
Por las ventajas expuestas, los probióticos deben formar parte de los esquemas de tratamiento para diversas condiciones médicas y ser componentes de una dieta saludable, que ayude a prevenir algunas enfermedades.
Referencias
1. Castro, Luz, et. al.; Probióticos: utilidad clínica; Colombia Médica; Vol. 37 Nº 4, 2006 (octubre-diciembre).
2. Probióticos en los alimentos; Estudio FAO Alimentación y Nutrición 85; FAO y OMS, ISSN 1014-2916; Roma 2006.
3. Marín, Nancy, et.al; Los Probóticos: Microorganismos vivos que previenen enfermedades en adultos y niños; MEDICINA (Bogotá) Vol. 38 No. 3 (114) Págs. 247-263, Julio – septiembre 2016.
4. Manzano, Claudia, et. al.; Efectos Clínicos de los Probióticos: Qué dice la evidencia; Rev Chil Nutr Vol. 39, Nº1, marzo 2012.