Hablemos de Depresión: No Estás Solo
DEPRESIÓN NEUROCIENCIAS
May 29, 2025
La depresión se caracteriza por un sentimiento de tristeza, pérdida de interés o de placer, sentimientos de culpa o baja autoestima, alteraciones del sueño o del apetito, fatiga y falta de concentración. La depresión puede hacerse crónica o recurrente, de modo que deteriora sustancialmente la capacidad de la persona de desempeñar su trabajo o rendir en sus estudios, o de hacer frente a su vida cotidiana. En su forma más severa, la depresión puede conducir al suicidio.
La depresión constituye un problema importante de salud pública y pese a ello, una gran proporción de personas no acude al tratamiento, retrasa mucho la búsqueda de ayuda o no recibe la asistencia adecuada. Su relación con otras enfermedades es muy estrecha, por lo que, en dolencias crónicas como la diabetes o el cáncer, no es sorprendente que la depresión sea la complicación más común; del mismo modo, las personas que padecen depresión tienen mayores probabilidades de presentar enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer y enfermedades respiratorias2.
Contar con redes sociales activas, mantener un vínculo muy cercano con la familia, amigos, compañeros de trabajo; así mismo, practicar deportes o simplemente tener actividad física y evitar el aislamiento social; son algunas de las prácticas que ayudan a disminuir el riesgo de padecer de depresión y constituyen los pilares fundamentales para evitar el declive físico y mental3.
El diagnóstico y tratamiento oportuno y personalizado, mediante psicoterapia, grupos de apoyo y tratamiento farmacológico, son las maneras más efectivas y económicas para brindar mejores condiciones de vida a los pacientes que son afligidos por la depresión.
Referencias
1. Organización Panamericana de la Salud (OPS); Depresión y otros trastornos mentales comunes, Estimaciones sanitarias mundiales; PAHO/NMH/17-005, 2017.
2. Berenzon, S et al.; Depresión: estado del conocimiento y la necesidad de políticas públicas y planes de acción en México; Salud pública de méxico / vol. 55, no. 1, enero-febrero de 2013.
3. Corea del Cid, M.; La depresión y su impacto en la salud pública; Rev Méd Hondur, Vol. 89, Supl No.1 2021 pp. S1-68.
Vacunación sobre la influenza
INFLUENZA RESPIRATORIO
May 29, 2025
La Influenza es una enfermedad respiratoria aguda causada por alguno de los tres tipos de virus de la influenza que se conocen: A, B y C. El tipo A se subclasifica según sus proteínas de superficie: hemaglutinina (H) y neuraminidasa (N), de la cual depende su capacidad para provocar formas graves del padecimiento. Desde el punto de vista de la salud pública, el de mayor importancia es el virus de la influenza tipo A, que tiene la capacidad de infectar a humanos y algunas especies de animales tales como aves, cerdos, tigres, entre otros1.
La influenza se caracteriza principalmente por presentar una sintomatología con compromiso del tracto respiratorio, y que puede pasar fácilmente de leve – moderado a grave y llegar a ser una causa importante de morbilidad y mortalidad dependiendo de los grupos de edad afectados (es más grave en los extremos de la vida, menores de cinco años y mayores de 60), y en aquéllos con comorbilidades previas (diabetes, obesidad, enfermedades respiratorias o cardiovasculares crónicas y otras). En 2009, la cepa A(H1N1) alcanzó proporciones pandémicas con una mortalidad entre 100,000 a 400,000 sujetos. Este virus pasó a convertirse en un virus estacional a partir de 2010, y como tal continúa circulando en forma endémica hasta la fecha en los países de América Latina. Es fundamental la vigilancia de la circulación de los virus de influenza, tanto en el ámbito global como en el nacional2.
La Organización Mundial de la Salud ha reportado que el virus de la influenza estacional y es el causante en el mundo de 3 a 5 millones de casos anuales de infecciones graves asociadas a influenza y de 250.000 a 500.000 muertes. Se considera que estas cifras han disminuido considerablemente en la actualidad, gracias a la promoción de la vacunación en los últimos años y últimamente, al desplazamiento por otro tipo de infecciones. Los brotes de influenza estacional aparecen como picos en las estaciones invernales de las regiones templadas del planeta, en tanto que, en las zonas tropicales, los brotes se hallan relacionados con las épocas lluviosas. Epidemiológicamente estos brotes se hallan asociados a un exceso de hospitalizaciones, neumonías graves y muertes relacionadas con el brote de influenza; lo cual, genera una alta demanda de camas de hospitalización en los servicios hospitalario y en las Unidades de Cuidados Intensivos para el manejo de neumonías y sus complicaciones3.
A medida que disminuyen las infecciones por COVID-19 y aumentan las vacunas en todo el mundo, con la consiguiente relajación de las restricciones, existe la oportunidad de que se produzca un resurgimiento de los virus respiratorios; siendo los ancianos y los más jóvenes los grupos más vulnerables a la infección. Afortunadamente para la influenza, la vacuna está disponible para la prevención de la enfermedad. Se recomienda la vacunación contra la influenza estacional para todas las personas mayores a 6 meses de edad, excepto cuando esté contraindicada. Las vacunas contra la influenza actualmente disponibles están diseñadas para proteger contra cuatro virus de influenza (vacunas tetravalentes), que protegen frente a los tipos de virus más comúnmente detectados4.
Referencias
1. Guía para el diagnóstico y tratamiento de la Influenza A H1N1; Comisión Nacional de Influenza; Organización Panamericana de la Salud; 1ra. Edición, mayo 2009.
2. Gutierrez, E., et. al.; Influenza: datos de interés; Rev Latin Infect Pediatr 2020; 33 (1): 19-27.
3. Pandemic Influenza (H1N1); Donor Report; World Health Organization, Marzo 2011.
4. McCauley, J., et. al.; The importance of influenza vaccination during the COVID-19 Pandemic; Influenza Other Respi Viruses. 2022;16:3–6.
Todo lo que necesitas saber sobre los probióticos y su impacto en la salud
GASTROENTEROLOGÍA PROBIOTICOS
May 29, 2025
El término probiótico data desde inicios del siglo XX con los postulados de Elie Metchnikoff, quien concluyó que la ingesta de productos lácteos fermentados tenía un efecto positivo sobre la microbiota que habitaba en el tracto gastrointestinal de las personas que los consumían, teniendo un impacto favorable en la salud humana. Desde entonces, los científicos estudian las distintas funciones de los organismos que constituyen la flora normal del intestino. Las bacterias que habitan el intestino actúan como un mecanismo de control para prevenir el sobrecrecimiento de patógenos, formando una barrera natural que protege contra las infecciones. En ciertas circunstancias este equilibrio se afecta por el uso de antibióticos, cambios de alimentación, estrés, etc., que aumentan la susceptibilidad a la infección1.
Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS), como la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentos (FAO) han resaltado la evidencia científica que avala el potencial de los probióticos para proporcionar beneficios en la salud y la seguridad de algunas cepas específicas para uso humano. Así mismo, se indica que personas por demás sanas pueden tomar probióticos, como medio de prevenir ciertas enfermedades y modular la inmunidad del huésped2.
Las bacterias, como parte de la microbiota del ser humano, desempeñan acciones positivas de protección, regulación, fermentación y descomposición del material alimenticio consumido. Por estas razones, los probióticos se comercializan como cultivos microbianos, congelados y deshidratados. Para poder usar un probiótico como un producto farmacéutico, éste debe cumplir con algunas condiciones de estabilidad durante el proceso de producción, comercialización y distribución. Estas características las poseen, principalmente las bacterias de los géneros Lactobacillus, Bifidobacterium (ambas productoras de ácido láctico) y los enterococos; aunque también se utilizan hongos como el Saccharomyces cerevisiae y algunas especies de E. coli y Bacillus3.
Los beneficios de los probióticos se pueden observar en las diferentes etapas fisiológicas del ser humano, siendo específicos de acuerdo con la cepa y dosis. Las diferencias halladas entre las cepas son de gran utilidad para potenciar sus beneficios sobre algunas condiciones o signos específicos de una enfermedad o de un proceso fisiológico, tales como la diarrea persistente en niños o la diarrea asociada al uso de antibióticos, su capacidad para modular la respuesta inmune no solo a nivel de la mucosa intestinal, sino también a nivel sistémico, la prevención y/o tratamiento de alergias, enfermedades inflamatorias intestinales, estreñimiento, metabolismo de lípidos, etc.4.
Por las ventajas expuestas, los probióticos deben formar parte de los esquemas de tratamiento para diversas condiciones médicas y ser componentes de una dieta saludable, que ayude a prevenir algunas enfermedades.
Referencias
1. Castro, Luz, et. al.; Probióticos: utilidad clínica; Colombia Médica; Vol. 37 Nº 4, 2006 (octubre-diciembre).
2. Probióticos en los alimentos; Estudio FAO Alimentación y Nutrición 85; FAO y OMS, ISSN 1014-2916; Roma 2006.
3. Marín, Nancy, et.al; Los Probóticos: Microorganismos vivos que previenen enfermedades en adultos y niños; MEDICINA (Bogotá) Vol. 38 No. 3 (114) Págs. 247-263, Julio – septiembre 2016.
4. Manzano, Claudia, et. al.; Efectos Clínicos de los Probióticos: Qué dice la evidencia; Rev Chil Nutr Vol. 39, Nº1, marzo 2012.
Las infecciones respiratorias agudas: Una preocupación para la salud pública
RESPIRATORIO
May 29, 2025
Las infecciones respiratorias agudas (IRA) se encuentran entre las tres primeras causas de morbimortalidad en la población general, y son la primera causa de mortalidad en menores de cinco años, principalmente en países subdesarrollados. Entre el 80% y 90% de estas infecciones son de etiología viral y su frecuencia está relacionada con la edad, la estacionalidad y la patología preexistente, siendo de mayor frecuencia las infecciones de las vías respiratorias altas; sin embargo, las neumonías son las que representan un mayor problema para la salud pública1.
Desde el inicio de la temporada, de bajas temperaturas, el Plan del Ministerio de Educación, los episodios de neumonía en menores de 5 años han incrementado en 195% y las defunciones se han reducido en 33% a diferencia de lo observado en el año 2020; mientras que, en los mayores de 60 años, hay un incremento del 274% en los episodios de neumonías y se han reportado 834 defunciones más, que el año 2020. Es importante mencionar que es muy probable que las reducciones de episodios en IRA y neumonía en menores de 5 años y el incremento de episodios de neumonía en adultos mayores; tengan una fuerte influencia en nuestra situación actual, siendo los adultos mayores la población más vulnerable a sufrir complicaciones ante esta infección2.
El consumo de alimentos saludables es fundamental para prevenir infecciones respiratorias, es así como el Instituto Nacional de Salud en una publicación reciente, resaltó la importancia de conocer los alimentos que ayudan a protegernos de las IRA, especialmente en niños y adultos mayores, en quienes es necesario mantener su desarrollo y función del sistema inmunitario. También manifestó que en la alimentación diaria se debe incluir alimentos con mayor contenido calórico como cereales y tubérculos, que permiten acumular energía; proteínas para el crecimiento y desarrollo de las células del organismo, así como vitaminas y minerales, que cumplen con la función de defensa del organismo3.
La prevención, el control y la cura de las IRA y la promoción de la salud respiratoria deben ser una prioridad absoluta en la toma de decisiones mundiales en el sector de la salud. Estas metas son alcanzables y el control, la prevención y la curación de las enfermedades respiratorias figuran entre las intervenciones sanitarias más costo-efectivas disponibles. El fortalecimiento de los programas de inmunización puede prevenir muchos tipos de neumonía, de igual forma mejorar la salud respiratoria también implica el fortalecimiento de los sistemas de salud, fomentando la promoción de la salud y la prevención de enfermedades, la capacitación del personal médico, la investigación y la educación de la población4.
Referencias
1. Chirinos-Saire, Y. et al.; Virus respiratorios y características clínico-epidemiológicas en los episodios de Infección Respiratoria Aguda; Rev Peru Med Exp Salud Publica. 2021;38(1):101-7.
2. Boletín Epidemiológico del Perú 2021; Volumen 30-SE 22; Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades; Lima-Perú.
3. Instituto Nacional de Salud, Consumo de alimentos saludables es fundamental para prevenir infecciones respiratorias; Publicación 25-05-2021; Lima-Perú.
4. Foro de las Sociedades Respiratorias Internacionales. El impacto gobal de la Enfermedad Respiratoria – Segunda edición. México, Asociación Latinoamericana de Tórax, 2017.
La evolución de las vacunas: de los microorganismos a la tecnología del ARN mensajero.
PRODUCCIÓN DE ARN RESPIRATORIO VACUNAS
May 29, 2025
Hasta hace muy poco se entendía por vacuna cualquier preparación destinada a generar inmunidad contra una enfermedad estimulando la producción de anticuerpos; pudiéndose tratar, por ejemplo, de una suspensión de microorganismos muertos o atenuados, o de productos o derivados de microorganismos1. Actualmente, la ciencia emplea nuevas tecnologías para la producción de ARN mensajeros (mRNA*), capaces de estimular a las células para la producción de antígenos, creando una respuesta en el sistema inmunológico, para la producción de anticuerpos.
Las vacunas generalmente requieren años de investigación y pruebas antes de llegar a la administración en seres humanos, pero en 2020, los científicos se embarcaron en una carrera para producir vacunas seguras y efectivas en un tiempo récord2.
Las vacunas se administran a millones de bebés, niños, adolescentes y adultos, para prevenir las enfermedades infecciosas; por lo que es fundamental que se demuestre que son seguras y eficaces. Las vacunas han evitado innumerables casos de enfermedad y discapacidad, y han salvado millones de vidas. Hubo casos, donde se asociaron el uso de las vacunas y el desarrollo de enfermedades, como el autismo, a partir de estudios carentes de rigor científico y falsificación de datos; por lo que la comunidad médica y científica de todo el mundo apoya de forma unánime la conclusión que no existe evidencia de la vacunación y el desarrollo de los TEA**.
Garantizar la seguridad y la eficacia de las vacunas es una de las principales prioridades. En este sentido es necesario destacar el importante papel que tienen los profesionales de la salud y los medios de comunicación en la difusión del conocimiento, y la gran responsabilidad que deben asumir sobre el mensaje que transmiten con relación a las vacunas3.
Referencias
1. Organización Mundial de la Salud, Temas de Salud, Vacunas. 2021.
2. Zimmer, C., et. Al; Coronavirus Vaccine Tracker; The New York Times; March 18, 2021.
3. El Desarrollo de Vacunas, Vaccines, Blood & Biologics, U.S. Food & Drug Administration (FDA).
* mRNA: De las siglas en ingles Ribonucleic Acid messenger.
** TEA: Transtornos del Espectro Autista.
Energías renovables y otras acciones para una atención médica amigable con el planeta
CONNECTED SCIENCE
May 29, 2025
La industria de la salud sustentable debe acelerar el desarrollo, el uso y la difusión de productos, prácticas y construcción ecológicamente mejores en hospitales y consultorios médicos en todo el mundo.1
En este sentido, la Asociación Médica Mundial hace un llamado a todos sus miembros y a la comunidad de la salud para que adopten un enfoque ambientalmente responsable en sus actividades. Su estrategia sostenible se centra en cinco áreas clave: clima y energía; productos químicos más seguros; conservación del agua; alimentación sostenible; y reducción de residuos.1
El impacto ambiental en la industria médica
Por mencionar un caso concreto, un billón de paquetes de medicamentos se desechan cada año y terminan incinerados o en vertederos; sin embargo, la mayoría de los plásticos de medicamentos podrían reciclarse. La eliminación de los plásticos de un solo uso es una prioridad.2
Este caso es una de las razones por las que el Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés) del Reino Unido tiene como objetivo ser climáticamente neutral para 2040, y más de 50 países se comprometieron con una atención médica climáticamente inteligente para 2030 en la 26ª Conferencia de las Partes sobre el Cambio Climático de la ONU en Glasgow, Escocia. A pesar de todo este progreso, los principios de salud planetaria aún no se han incorporado por completo a las rutinas clínicas. Para lograrlo, las guías clínicas pueden ser cruciales.3
Acciones concretas con información inteligente
Para generar dicha información, un caso concreto es la estrategia NICE (National Institute for Health and Care Excellence) para 2021 a 2026, que tiene como objetivo desarrollar un marco que ayude a incluir datos de impacto ambiental en sus pautas para reducir la huella ambiental de la atención médica.3
Parte de su estrategia es convertirse en líderes científicos impulsando la agenda de investigación, utilizando datos del mundo real para resolver las lagunas en el conocimiento e impulsar el acceso a las innovaciones para los pacientes. La NICE busca liderar a nivel mundial la inclusión de datos de impacto ambiental en su guía para reducir la huella de carbono de la salud y la atención médica.4
Reducción del consumo de energía en los hospitales
El sector de la salud consume una gran cantidad de energía y libera grandes cantidades de carbono. Muchos sistemas en el hospital funcionan las 24 horas, incluidos el sistema eléctrico, el HVAC (siglas en inglés de Calefacción, Ventilación y Aire Acondicionado) y los de emergencia, que deben mantenerse estables para brindar un servicio confiable. Entre todo el consumo de electricidad en los hospitales, el sistema HVAC representa casi el 50%.1
En ese sentido, la Organización Mundial de la Salud propone siete elementos que hacen a un hospital amigable con el clima: eficiencia energética, diseño de edificios ecológicos, generación de energía alternativa, transporte, comida, residuos y agua.⁵
En el contexto de la eficiencia energética, se ha desarrollado un diseño de ahorro de energía en el sistema HVAC. También el diseño y la resiliencia de los edificios es otra dimensión. La ventilación natural junto con una buena iluminación diurna mejora el potencial para aumentar la moral de los trabajadores y la satisfacción de los pacientes, y previene enfermedades transmisibles por el aire (por ejemplo, tuberculosis) al tiempo que minimiza la huella de energía y carbono.1
Energías renovables en clínicas médicas
Después de ver la devastación que provocó el huracán María en Puerto Rico en 2017 y la cantidad de personas que murieron por las caídas de energía eléctrica, Rosa Vivian Fernández, directora de la clínica San Benito en California, Estados Unidos, se dio cuenta de que sus instalaciones también podrían ser vulnerables a cortes de energía que podrían poner en peligro la salud de los pacientes.6
Hoy la clínica San Benito, de 17,000 pies cuadrados, funciona casi al 100% con energía solar y tiene la capacidad de depender completamente de esta durante una semana gracias a una microrred autónoma de paneles solares y baterías de 1.7 millones de dólares.Sus esfuerzos para volverse independiente en energía han posicionado a San Benito como uno de un número creciente de instalaciones de atención médica que fortalecen su resiliencia a los desafíos ambientales asociados con el cambio climático.6
Nadie sabe con precisión la huella climática global del sector de la salud, pero sabemos que es sustancial. La mayoría de las poblaciones sentirán los efectos sobre la salud del cambio climático en las próximas décadas y pondrán en mayor riesgo la vida y el bienestar de miles de millones de personas. La industria del cuidado de la salud puede convertirse en un modelo para el mundo mediante el desarrollo de un enfoque ecológico para los desafíos ambientales y de salud emergentes.1
Referencias
. Çolak L. Energy efficient, sustainable and environmentally friendly green healthcare industry in the Green economy. 2018 [citado el 11 de noviembre de 2022]; Disponible en: https://www.academia.edu/en/69053757/Energy_Efficient_Sustainable_and_Environmentally_Friendly_Green_Healthcare_Industry_in_the_Green_Economy
2. Stone A. Making medicines sustainable [Internet]. Reutersevents.com. [citado el 11 de noviembre de 2022]. Disponible en: https://www.reutersevents.com/pharma/multichannel/making-medicines-sustainable
3. Herrmann A, Lenzer B, Müller BS, Danquah I, Nadeau KC, Muche-Borowski C, et al. Integrating planetary health into clinical guidelines to sustainably transform health care. Lancet Planet Health [Internet]. 2022;6(3):e184–5. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/S2542-5196(22)00041-9
4. The NICE strategy 2021 to 2026 | Corporate publications | Who we are | About | NICE. [citado el 11 de noviembre de 2022]; Disponible en: https://www.nice.org.uk/about/who-we-are/corporate-publications/the-nice-strategy-2021-to-2026
5. Atkinson J, Campbell-Lendrum D, Dora C, Fletcher E, Kuesel A, Osseiran N, et al. This paper is based on the deliberations and recommendations of the World Health Assembly (See Assembly document WHA61/14 and resolution WHA61.19), and WHO Executive Board Resolutions EB124.R5 [Internet]. Who.int. [citado el 11 de noviembre de 2022]. Disponible en: https://www.who.int/docs/default-source/climate-change/healthy-hospitals-healthy-planet-healthy-people.pdf?sfvrsn=8b337cee_1
6. Strayer P. Inside America’s groundbreaking solar-powered health facility. The guardian [Internet]. el 13 de octubre de 2022 [citado el 11 de noviembre de 2022]; Disponible en: https://www.theguardian.com/us-news/2022/oct/13/solar-healthcare-clinics-climate-change-california-san-benito
Herramientas tecnológicas frente a la falta de adherencia al tratamiento
CONNECTED SCIENCE
May 29, 2025
La evolución de las tecnologías móviles y su rápida penetración en la vida cotidiana de las personas han creado la salud móvil (o mHealth en inglés), una solución prometedora para mejorar la atención médica con dispositivos móviles.¹
Esta tendencia se ha convertido en un medio para inducir cambios de comportamiento apropiados. Por ejemplo, en Brasil, Kenia, Nigeria, India y Lesotho, los recordatorios para tomar medicamentos vía servicio de mensajes cortos (o SMS por sus siglas en inglés) han demostrado ser exitosos para mejorar la adherencia de personas infectadas por el VIH y suprimir su carga viral.¹
Sin embargo, en algunos estudios hechos en Camerún y Pakistán la entrega de recordatorios por SMS no influyó en los resultados de adherencia entre pacientes con VIH y tuberculosis, lo que sugiere que el impacto de tales intervenciones puede variar con respecto al sitio de implementación, la experiencia y familiaridad de los pacientes para recibir tratamiento, así como las variaciones culturales en el comportamiento hacia la práctica médica. También se ha destacado la importancia del contenido y el momento en que se envían los mensajes recordatorios para motivar la toma adecuada de la medicación.¹
Por otro lado, las llamadas de respuesta de voz interactiva (o IVR, por sus siglas en inglés) se han convertido en una alternativa para mejorar la adherencia al tratamiento y han demostrado ser bastante efectivas, incluso más aceptables que los mensajes de texto.¹
Existen otras soluciones como Simpill®, un sistema de comunicación inalámbrico que se acompaña de un paquete de píldoras y monitorea el cumplimiento de la ingesta del medicamento, además de que envía alertas por SMS cuando un paciente se tarda en tomar sus dosis. Este método ha mostrado ser prometedor para mejorar el cumplimiento del tratamiento específicamente en pacientes con tuberculosis.¹
Inteligencia artificial para acompañar al tratamiento
El uso de chatbots está cambiando la forma en que los pacientes y los profesionales de la salud interactúan entre sí. Se trata de sistemas basados en algoritmos que simulan una conversación con los usuarios a través de una gran variedad de expresiones escritas, habladas, faciales y/o corporales. Es decir, un chatbot recibe la pregunta del usuario y genera una respuesta precisa.²
La inteligencia artificial se aprovecha en estos sistemas para comprender el lenguaje de manera natural, luego generar una conversación similar a la humana y finalmente hacer recomendaciones apropiadas dependiendo de estados mentales y expresiones del usuario muy específicas.²
Wysa® es una aplicación móvil que cuenta con un chatbot que rastrea estados de ánimo negativos. Dependiendo de la respuesta del usuario, sugiere una prueba de detección de depresión y recomienda buscar ayuda profesional según el resultado de la prueba.²
La app incluye ejercicios de meditación para apoyar el alivio de la ansiedad, la depresión y el estrés. Su chatbot se probó en un estudio con un total de 129 participantes divididos en dos grupos: usuarios frecuentes y usuarios ocasionales. Los resultados del estudio arrojaron que los usuarios frecuentes tuvieron una mayor mejora en su estado de ánimo que el grupo de usuarios ocasionales.²
También existe SERMO®, una aplicación móvil para personas con discapacidad psíquica leve que implementa métodos de terapia cognitiva conductual y apoya la regulación emocional. A partir de la información recopilada, SERMO® determina automáticamente la emoción básica de un usuario mediante la interacción de lenguaje natural. Hasta el momento puede reconocer cinco emociones: miedo, ira, pena, tristeza y felicidad. Dependiendo de la emoción, el sistema sugiere una medida adecuada, como actividades o ejercicios de atención plena.²
La inteligencia artificial brinda dos elementos importantes que permiten que los chatbots den una respuesta adecuada al usuario: el aprendizaje automático y el procesamiento del lenguaje natural (NLP por sus siglas en inglés).²
Los algoritmos de aprendizaje automático se utilizan para aprender de los datos, ya sea de los de entrenamiento o de la conversación anterior con un bot que reconoce patrones o monitorea las conversaciones pasadas que ayudan a generar respuestas apropiadas.²
El NLP ayuda a los chatbots a comprender e interpretar al usuario, detectar patrones, identificar entidades o determinar relaciones en los datos generados por el usuario. Sus tareas incluyen la clasificación del enunciado, lo cual ayuda a llenar espacios o determinar la intención del paciente.²
En conclusión, los chatbots de salud son herramientas prometedoras que podrían acompañar el tratamiento regular en el futuro. Antes de que esto pueda suceder, aún deben abordarse muchos problemas así como recopilar más experiencias y lecciones aprendidas.²
Referencias
1. Karageorgos G, Andreadis I, Psychas K, Mourkousis G, Kiourti A, Lazzi G, et al. The promise of mobile technologies for the health care system in the developing world: A systematic review. IEEE Rev Biomed Eng [Internet]. 2019;12:100–22. Disponible en: https://cpb-us-w2.wpmucdn.com/u.osu.edu/dist/8/8273/files/2014/11/RBME2868896-zld5hc.pdf
2. Denecke K, Abd-alrazaq A, Househ M. Artificial Intelligence for Chatbots in Mental Health: Opportunities and Challenges. [Internet]. 2021 [citado el 2 de noviembre de 2022]10.1007/978-3-030-67303-1_10. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/353726195_Artificial_Intelligence_for_Chatbots_in_Mental_Health_Opportunities_and_Challenges
El panorama de contar con análisis predictivos para evitar padecimientos
CONNECTED SCIENCE
May 29, 2025
En gran medida, la medicina trata sobre anticipar y reducir el riesgo, basándose en los datos actuales e históricos de los pacientes. Los médicos siempre han tenido que tomar decisiones sin absoluta certeza, pero con el avance del análisis predictivo en la atención médica, estas decisiones prometen estar mejor informadas que nunca.¹
¿De qué se trata? El análisis predictivo tiene como objetivo alertar a los médicos y cuidadores de la probabilidad de eventos y resultados antes de que ocurran, ayudándoles a prevenir y curar problemas de salud. Gracias al auge de la inteligencia artificial y el internet de las cosas (IoT por sus siglas en inglés), ahora existen algoritmos que se pueden alimentar con datos históricos y en tiempo real, lo cual genera predicciones significativas.¹
Estos algoritmos predictivos se pueden utilizar tanto para apoyar la toma de decisiones clínicas para pacientes individuales como para informar las intervenciones a nivel de cohorte o población. O incluso se pueden aplicar a los desafíos operativos y administrativos de los hospitales.¹
Las unidades de cuidados intensivos (UCI) ya estaban sobrecargadas en varios países del mundo antes de la pandemia de COVID-19, lo cual era resultado del envejecimiento de la población, el aumento del uso de procedimientos quirúrgicos complejos y la escasez de especialistas en cuidados intensivos. Desde el brote del nuevo coronavirus, ha aumentado el número de pacientes que requieren atención en las UCI, y ahora es más necesaria tecnología que ayude a los cuidadores a tomar decisiones rápidamente.¹
Con la adopción de biosensores portátiles, podría ser más fácil que los proveedores de atención médica detecten los primeros signos de deterioro de un paciente. Dichos biosensores se adhieren discretamente al pecho del paciente para recoger, almacenar, medir y transmitir la frecuencia respiratoria y la frecuencia cardíaca cada minuto –los dos principales predictores de deterioro–, así como parámetros contextuales como la postura, el nivel de actividad y la deambulación. Debido a que estos biosensores permiten la supervisión remota sin que los proveedores de atención tengan que realizar controles físicos, están demostrando ser particularmente útiles en la vigilancia clínica.¹
Análisis predictivo en oncología
Un área abundante en datos como la oncología podría parecer un campo natural para el análisis predictivo. Sin embargo, esta tendencia es escasa en oncología, a pesar de la necesidad de mejores predicciones de la esperanza de vida, el uso de cuidados intensivos, los efectos adversos y el riesgo genómico y molecular.²
La radiología es un ejemplo de cómo los modelos de análisis predictivo están empezando a usarse en oncología. Se trata de un campo de análisis de textura que utiliza datos cuantitativos de exploraciones para estudiar las características del tumor. Estas características se pueden utilizar para ayudar a detectar, caracterizar y monitorear tumores sólidos. La detección asistida por computadora tiene aplicaciones para detectar nódulos pulmonares cancerosos –con tomografía computarizada– y lesiones de próstata –en resonancia magnética–, y puede tener aplicaciones en la estadificación automatizada de tumores.²
Además, los algoritmos basados en inteligencia artificial aplicados a las tomografías computarizadas de cáncer de pulmón pueden predecir resultados importantes, como el estado mutacional y el riesgo de una metástasis lejana. Debido a que los sistemas de datos radiológicos pueden informar las decisiones sobre la prestación de atención, la resonancia magnética dinámica se puede usar para detectar respuestas tempranas al tratamiento e informar a los médicos sobre la respuesta del tumor antes de que se usen los predictores estándar de respuesta.²
Los algoritmos de inteligencia artificial también pueden detectar el cáncer de mama metastásico a partir de imágenes de biopsias de ganglios linfáticos centinela con alta discriminación, comparable a las interpretaciones de los patólogos. Estos modelos permiten una capacidad mejorada para escanear grandes secciones de tejido para identificar células cancerosas y puede ayudar a mejorar el flujo de trabajo de los patólogos al permitirles dedicar más tiempo a otras tareas.²
Es probable que los algoritmos avanzados que predicen el riesgo de uso, los costos y los resultados clínicos desempeñen un papel cada vez mayor en la configuración de la atención clínica de los pacientes en oncología. La combinación de conocimientos de la predicción clínica, genética y molecular puede garantizar una nueva era de estratificación integral del riesgo con alta precisión, lo que permitirá una oncología de verdadera precisión.²
Referencias
1. Predictive analytics in healthcare: three real-world examples [Internet]. Philips. 2020 [citado el 7 de septiembre de 2022]. Disponible en: https://www.philips.com/a-w/about/news/archive/features/20200604-predictive-analytics-in-healthcare-three-real-world-examples.html
2. Parikh RB, Gdowski A, Patt DA, Hertler A, Mermel C, Bekelman JE. Using big data and predictive analytics to determine patient risk in oncology. Am Soc Clin Oncol Educ Book [Internet]. 2019;39(39):e53–8. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1200/EDBK_238891
Las aplicaciones móviles al servicio de la salud pública
CONNECTED SCIENCE
May 29, 2025
Mientras que el uso de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) en los servicios de salud es conocido como eHealth, el término mHealth se emplea para referirnos al uso específico de tecnologías y aplicaciones móviles en temas de salud.1
MHealth, entonces, se define como la prestación de información o asistencia sanitaria a través del uso de dispositivos móviles o tabletas; por lo tanto, es una de las grandes apuestas para pacientes, proveedores e inversores.2
Las apps relacionadas con la salud han incrementado drásticamente su presencia en el mercado y su uso, cada vez más frecuente, forma parte de la vida cotidiana. Se calcula que actualmente existen más de cuatro millones de aplicaciones disponibles en las plataformas Google Play y Apple AppStore, de las cuales, más de un millón están destinadas a la salud, estado físico, nutrición y bienestar general.3 Asimismo, recientemente la empresa Juniper Research afirmó que en 2018 existían alrededor de 96 millones de usuarios activos en este segmento.4
La realidad es que el uso de estas aplicaciones móviles podría dotar a la población de herramientas básicas de control, cuidado y prevención, y a su vez, desarrollar un aspecto preventivo de la salud en la sociedad, lo cual reduciría costos sanitarios. Otro elemento importante es el del empoderamiento;1 es decir, la capacidad de las personas para tomar decisiones y ejercer control sobre su vida personal, término que la OMS considera esencial en la promoción de la salud.2
Los beneficios de estas tecnologías incluyen también una mayor accesibilidad a los tratamientos y su continuidad, así como portabilidad, flexibilidad y, potencialmente, la mejora en la adherencia al tratamiento.1 Eso sin mencionar los cambios en los hábitos de vida del paciente, además de la transformación en las relaciones y procesos en el tratamiento, o las mejoras sustanciales en la monitorización y almacenamiento inteligente de los datos.2
En el ámbito de la salud mental, por ejemplo, la implementación del mHealth incluye la psicoeducación acerca de determinados trastornos o problemas, la promoción de técnicas o ejercicios en forma de autoayuda, o incluso la posibilidad de interactuar con profesionales de la salud mental en tiempo real.1
En el campo de la neurorrehabilitación, por su parte, se ha demostrado la fiabilidad y efectividad de algunas aplicaciones empleadas como ayuda en el tratamiento rehabilitador de ciertas patologías neurológicas, destacando aquellas centradas en hábitos saludables, el tratamiento del equilibrio, apps de evaluación y formas para establecer una comunicación en tiempo real entre el terapeuta y su paciente.2
No obstante, uno de los retos del mHealth es fundamentar sus intervenciones en la evidencia científica, circunstancia que de momento no parece predominar. Por ello, muchos organismos recomiendan valorar cómo y dónde pueden ser utilizadas las apps de salud y los requisitos que han de cumplir para garantizar la seguridad tanto del paciente como del profesional sanitario.3
En este contexto, Meulendijk et al. investigaron sobre los requisitos esenciales que debe cumplir una aplicación móvil médica desde el punto de vista de los pacientes, identificándose —tras entrevistas y evaluaciones de los participantes— nueve requisitos esenciales: accesibilidad, verificabilidad, portabilidad, privacidad, seguridad, protección, estabilidad, confiabilidad y facilidad de uso.2
Usos de aplicaciones móviles en oftalmología y optometría
En el caso de la optometría, la aplicación de TIC se enmarca en el campo de la teleoptometría, una rama de la telemedicina que se encarga del cuidado primario ocular y la detección de patologías y alteraciones visuales a través del uso de las telecomunicaciones.4
Estas herramientas son de gran ayuda para la prevención, promoción, diagnóstico y tratamiento de enfermedades oculares, al tiempo que facilitan el acceso a información clínica actualizada que los profesionales pueden consultar en cualquier momento.4
Por ejemplo, las aplicaciones Diabetic Retinopathy Predictor, MANAGER y Sistemas e-Health para el Tratamiento de Diabetes, tienen la finalidad de dar seguimiento, atención y cuidado primario de las patologías oculares relacionadas con enfermedades sistémicas.4
En la optometría, las apps Peek: Agudeza Visual (AV), SightSim, Eye Gaze Point Estimation System, Visual Fields Easy (VFE), The Handy Eye Check y SVOne se focalizan en la agudeza, la percepción y el campo visual. Algunas se utilizan para determinar el estado refractivo del paciente, así como para educar a los padres, maestros y niños sobre los defectos de refracción y la importancia de usar anteojos. Otras registran los movimientos oculares y estiman la región de mirada para entender la fijación del niño durante las tareas visuales.4
Por otro lado, las aplicaciones Peek Retina for Optic Disc Imaging, OphthalDSS, Ophthoselfie, Noninvasive Meibography Systems, Retinal Imaging with Smartphone y Video Pupillography Coupled evalúan mediante fotografías el segmento anterior y posterior del ojo. Con esto se busca que los pacientes puedan enviar y compartir imágenes que permiten a los médicos identificar las patologías oculares. Adicionalmente, estas apps sirven como una herramienta de apoyo diagnóstico para el seguimiento de la patología y recurrir a la información de manera práctica en cualquier momento.4
El éxito de estas aplicaciones móviles consiste en generar un abordaje promocional en actividades de autocuidado de salud visual desde la prevención, con tamizajes visuales, detección de alteraciones visuales y patologías oculares. Su propósito es que las tecnologías móviles puedan asistir en tiempo real, personalizando las opciones de atención médica y monitoreo en el progreso de la enfermedad, para expandir el conocimiento del paciente y apoyar la comunicación médico-paciente.4
No cabe duda de que la tecnología móvil puede suponer una importante innovación en la asistencia médica, ya que facilita una asistencia individualizada más allá de la consulta, acortando también el tiempo y las distancias. Además promueve estilos de vida más saludables, con una participación más activa del paciente en su autocuidado.3 Hoy en día, gracias al desarrollo de la tecnología, el sector sanitario tiene la posibilidad de transformarse para ofrecer servicios más individualizados, participativos y preventivos.2
Referencias
1. Celleri M, Garay CJ. Aplicaciones móviles para ansiedad: una revisión en Argentina. Rev Argent Cienc Comport [Internet]. 2021;13(1):17-24. [Consultado el 3 de noviembre de 2022] Disponible en: http://dx.doi.org/10.32348/1852.4206.v13.n1.23681
2. Sánchez MT, Collado S, Martín P, Cano de la Cuerda R. Apps en neurorrehabilitación. Una revisión sistemática de aplicaciones móviles. Neurología [Internet]. 2018;33(5):313-326. [Consultado el 3 de noviembre de 2022] Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.nrl.2015.10.005
3. Fernández A, Cuenca G, Salvador JA. Evaluación y acreditación de las aplicaciones móviles relacionadas con la salud. Rev Esp Salud Pública. 2020;94:e202008085. [Consultado el 3 de noviembre de 2022]
4. Macana TA, Quintero M, Acuña J, Jiménez W. Aplicaciones móviles de salud con respaldo en publicaciones científicas, para la mejora en el ejercicio de la optometría y la oftalmología. Cienc tecnol para salud vis ocul [Internet]. 2020;17(2):51-63. [Consultado el 3 de noviembre de 2022] Disponible en: http://dx.doi.org/10.19052/sv.vol17.iss2.6
Edición del genoma humano: el futuro de la medicina ya está aquí
CONNECTED SCIENCE
May 29, 2025
Desde la primera manipulación del genoma en moscas de fruta en 2002, hasta el desarrollo de CRISPR (siglas en inglés de las repeticiones palindrómicas cortas, agrupadas y regularmente interespaciadas), que recibió el Premio Nobel de Química en 2020,1 el extraordinario desarrollo de la edición genética ha revolucionado la investigación sobre el genoma humano.2 Aquí te contamos cuál es el pasado, presente y el futuro de esta poderosa tecnología.
La edición genética puede definirse como el uso de agentes modificadores de ADN programables que están diseñados para atacar con precisión sitios genómicos específicos.1 Esta edición puede lograrse in vitro o in vivo mediante la entrega de la maquinaria de edición in situ, permitiendo añadir, extirpar y “corregir” los genes.2
Fue en 2017 cuando Brian Madeux, un paciente estadounidense con el síndrome de Hunter, se sometió a la primera terapia de edición de genes in vivo para tratar su enfermedad. La técnica utilizada, llamada ZFN (siglas en inglés de la entrega de nucleasas con dedos de zinc), se descubrió en 1985 y desde entonces fue ampliamente estudiada para la modificación genética, tanto de células humanas como en modelos de organismos.2 Ya en 2009 había sido empleada en el primer ensayo clínico de un posible tratamiento para el sida,1 donde se editó ex vivo el gen CCR5 en células T de pacientes con VIH-1.2
Edición del genoma: la historia de una revolución
Durante las primeras etapas de la edición genómica, ZFN se convirtió en el foco de dicha investigación2 hasta que en 2010 se desarrolló una fusión de efectores de tipo activador de la transcripción (TALE) con el dominio catalítico de la endonucleasa de restricción de Flavobacterium okeanokoites (FokI).3
Bajo el nombre de TALEN, estas nucleasas podían diseñarse y construirse con relativa facilidad para dirigirse a cualquier locus genómico específico, con gran precisión y alta eficacia. En 2015, TALEN se convirtió en la primera herramienta de edición del genoma que logró curar a un paciente con cáncer. Dadas sus ventajas de uso sobre ZFN, TALEN llevó la edición genómica a la comunidad científica general, iniciando una revolución en la edición del genoma.3
A pesar de estos avances, el uso de ZFN y TALEN requería gran especialización y alto costo: ambas exigen la reingeniería de la enzima para adaptarse a cada secuencia objetivo, y para cada caso deben sintetizarse por separado.2 Fue en este panorama que en 2012 surgió una nueva alternativaque se convertiría en la herramienta más exitosa para la edición del genoma: CRISPR-Cas9.3
CRISPR-Cas9: la gran promesa de la edición del genoma
CRISPR se descubrió en la E. coli en 1987. Durante muchos años se ignoró la función de sus secuencias cortas repetidas, hasta que en 2005 se caracterizaron sus similitudes con el ADN de los fagos. Posteriormente, se encontró que dichas secuencias participan en la defensa inmunitaria adaptativa de bacterias y arqueas contra el ADN extraño ofensivo, induciendo una escisión de ADN guiada por ARN.2
Así, a diferencia de sistemas como ZFN y TALEN, que utilizan proteínas proteasas especialmente diseñadas para unirse a la secuencia de ADN adecuada y cortarla, CRISPR utiliza una molécula de ARN guía para unirse a la secuencia de ADN objetivo, combinándola con una proteasa capaz de cortar el ADN.4
Si bien los ZFN y los TALEN tienen una capacidad similar para lograr una alta eficiencia y especificidad, CRISPR domina hoy el campo de la edición del genoma debido a su simplicidad: se requiere de una sola proteína, idéntica en todos los casos1 —usualmente SpCas9, del Streptococcus pyogenes—;2 para abordar nuevos objetivos genómicos solo se debe diseñar un nuevo ARN guía, utilizando el método de apareamiento de bases Watson-Crick. Ambos procedimientos son relativamente sencillos y baratos.1,2
El futuro de la edición del genoma humano
CRISPR ha transformado la investigación genética al permitir cambios genómicos intencionales y específicos en cualquier secuencia de cualquier organismo.1 Hoy, su investigación preclínica se centra en las infecciones víricas, las enfermedades cardiovasculares, los trastornos metabólicos, los defectos primarios del sistema inmunitario y el desarrollo de inmunoterapias. Algunos de estos métodos han llegado a ensayos clínicos de fase I/II,2 y se han obtenido resultados exitosos en el tratamiento de pacientes con anemia de células falciformes-ß-talasemia.1
Sin embargo, existen desafíos técnicos para que las terapias basadas en CRISPR lleguen a la clínica, principalmente en términos de aumentar su especificidad, mejorar la eficiencia de la edición y optimizar los métodos para suministrar elementos de edición genética.2 En estos tiempos, las condiciones en las que las células madre pueden ser modificadas ex vivo para luego devolverlas al paciente son limitadas, mientras que la aplicación de los materiales de edición in vivo con eficacia y especificidad se logra en pocas instancias. Más allá, las terapias pueden tener importantes efectos secundarios, además de que son complejas y costosas, agravando las brechas de disparidad en la atención sanitaria global.1
Por último, si bien la edición del genoma humano tiene un enorme potencial, también presenta graves riesgos éticos y de seguridad.4
Una de las aplicaciones más controversiales es la edición hereditaria del genoma humano (HHGE).4 A diferencia de la edición genética somática en pacientes con enfermedades existentes, donde se modifica un número limitado de células en un solo individuo vivo, la HHGE edita el genoma de un cigoto; las modificaciones no solo afectarán todas las etapas del desarrollo, sino que podrían transmitirse a generaciones posteriores.1 Otro tipo de edición problemática, aun cuando hoy en día no es factible, es aquella que tiene fines de mejora no terapéutica; es decir, la edición de genes que busca mejorar las habilidades o cualidades de una persona existente, o de manera hereditaria.4
Toda edición del ADN supone el cambio permanente e irreversible de la información del genoma, por lo que estos riesgos podrían ser inevitables.2 Por ello, si bien muchas de sus posibles aplicaciones aún no son viables, es urgente discutir sus implicaciones éticas y posibles beneficios.1
Dado el avance actual, con más exploración y colaboración de la comunidad científica, la edición del genoma tiene un gran potencial para esclarecer y tratar los mecanismos biológicos detrás del desarrollo de muchas enfermedades que nos aquejan.2
Referencias
1. Carroll D. A short, idiosyncratic history of genome editing. Gene and Genome Editing [Internet]. 2021;1:100002. [Citado el 14 de octubre de 2022]. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2666388021000022
2. Li H, Yang Y, Hong W, Huang M, Wu M, Zhao X. Applications of genome editing technology in the targeted therapy of human diseases: mechanisms, advances and prospects. Signal Transduct Target Ther [Internet]. 2020. [Citado el 14 de octubre de 2022]. Disponible en: https://www.nature.com/articles/s41392-019-0089-y
3. Becker S, Boch J. TALE and TALEN genome editing technologies. Gene and Genome Editing [Internet]. 2021;2:100007. [Citado el 14 de octubre de 2022]. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2666388021000071
4. Marchant GE. Global governance of human genome editing: What are the rules? Annu Rev Genomics Hum Genet [Internet]. 2021;22(1):385–405. [Citado el 14 de octubre de 2022]. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1146/annurev-genom-111320-091930